Pienso sobre las grandes diferencias y sus consecuentes choques entre mi cultura y la de las personas de otras procedencias geográficas. Me da por preguntarme sobre las conexiones y desconexiones, continuidades y discontinuidades entre los elementos, fenómenos, conductas, formas de relación, etc. que conforman una cultura con su "origen", arranque, si se quiere, con su genealogía y desarrollo.
Cada acción, verbigracia, cada forma de proceder, está engarzada, pertecene y forma parte de lo que llamamos cultura. Pero no es hasta que entramos en contacto con personas que son o proceden de otro "ámbito cultural" hasta que nos damos cuenta de lo que entonces damos en llamar "choque cultural".
Formas de entender las relaciones humanas, acciones triviales del día a día... Todo esto compone y forma una determinada cultura. Pero si pudiéramos atisbar siquiera donde se forman tales elementos, quedaríamos increíblemente sorprendidos, extrañados... Desnudos, en suma, ante el hecho de comprender por qué y cómo hacemos lo que hacemos.
Caso específico:
Entender la cultura de los Estados caribeños desde la visión historiográfica, sociológica, antropológica, etc. de sus realidades, basándonos en "claves de bóveda" que consideremos altamente significativas en la composición de dicha cultura, a saber y por ejemplo: la base esclavista de sus sociedades, funcionando formalmente, de iure, hasta no hace tanto tiempo en términos cronológicos.
Ingeniería inversa: echo un puñado de serrín sobre las ascuas del fuego y veo un montón de crepitantes fulguraciones. De pronto evoco las luces navideñas, parpadeando, tintineantes, en estas pasadas fechas. ¿Habrá conexión entre tales fenómenos?
Ni lo sé, ni seguramente pueda saberlo, pero el ejercicio me sirve para ilustrar una verdad: la desconexión de las costumbres, moral, etc. de hoy respecto de sus orígenes. Igual que nadie vería la conexión entre la actual costumbre de adornar las casas con luces navideñas y el hecho de que, durante la mayor parte de su existencia, el centro de cualquier hogar humano(tuviera la forma, composición, etc. que tuviese) haya sido el fuego y el mayor arte, en cuanto técnica, haya sido producirlo y mantenerlo vivo, igual, decíamos, no podemos ver de donde vienen o arrancan las formas de relacionarse entre los sujetos de cualquier cultura, incluida la nuestra(forma que, por supuesto y de forma émica, cada sujeto no tiene conciencia de ejercer, sino que sencillamente ejecuta, por nacer incardinado en ella).
Tratar de buscar estos orígenes o realizar cualquier suerte de ejercicio genealógico en este sentido, resulta una tarea del mayor interés.
* Nota: este texto es simple anotación, a modo de borrador, de una intuición. "Para que no se me olvide", XD.